Problemas de la piel

¿Por qué mi piel tiene dos tonos distintos?

La cara y el cuerpo rara vez coinciden, y eso es normal. Una piel de dos tonos a parches en el tronco y los brazos suele ser un hongo tratable que se confunde con pigmento.

El artículo en una imagenEncuentre el patrón antes de comprar
  1. Cara más oscuraSol acumulado, proteja en vez de aclarar
  2. Manchas en el troncoSuele ser un hongo, el antifúngico trata
  3. El color va detrásMeses hasta unificarse tras irse la causa
Las manchas en tronco y brazos suelen ser un hongo, y se despeja en unas semanas.
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En resumen

Averigüe el patrón antes de comprar nada para unificar. Una cara más oscura o más clara que el cuerpo suele ser exposición solar acumulada y necesita protección más que productos despigmentantes. Zonas más claras o más oscuras repartidas por el pecho, la espalda y la parte alta de los brazos, a veces con leve descamación, suelen ser un hongo que el tratamiento antifúngico despeja en semanas, aunque el color va por detrás. Las manchas blancas de bordes nítidos, la máscara marrón en las mejillas y las marcas que dejan los granos se comportan de forma distinta. Haga valorar lo que no sepa situar.

Tres ideas que conviene recordar

  1. Una cara más oscura que el cuerpo suele ser sol acumulado, así que la protección diaria hace más que cualquier crema despigmentante.[6][2]
  2. Una piel de dos tonos a parches en el pecho, la espalda y los brazos suele ser un hongo que el tratamiento antifúngico despeja.[1][5]
  3. El color tarda de semanas a meses en unificarse tras tratar la causa, lo cual es normal y no un fracaso del tratamiento.[1][4]

Cuando la cara y el cuerpo no coinciden

La cara recibe a lo largo de una vida mucha más radiación ultravioleta que el tronco, así que se oscurece más, se desgasta más y retiene el pigmento de otra manera. Un desajuste entre la cara y la piel cubierta es el resultado esperable de esa diferencia, no un fallo de ninguna de las dos. Se nota sobre todo en verano y después de unas vacaciones.[6][2]

La palanca que funciona aquí es la protección: fotoprotector de amplio espectro a diario en cara y cuello, más sombra y ropa. Intentar aclarar la cara para igualarla a la piel cubierta es pelear contra una exposición diaria con una crema, y por eso la gente ve que el resultado nunca se sostiene.[6]

La causa que se pasa por alto: un hongo

La pitiriasis versicolor es el crecimiento excesivo de una levadura que vive normalmente en la piel. Produce manchas más claras o más oscuras que la piel de alrededor, a veces con leve descamación al rascar, repartidas por el pecho, la espalda, los hombros y la parte alta de los brazos. Aparece sobre todo con calor y humedad y en personas que sudan mucho, y no se contagia de nadie.[1]

Este es el diagnóstico detrás de muchísimas búsquedas sobre piel de dos tonos, e importa porque es rápido y barato de tratar. Los champús antifúngicos con ketoconazol o sulfuro de selenio, dejados sobre la piel afectada el tiempo que indique la ficha, despejan el sobrecrecimiento en unas semanas. La diferencia de color se desvanece después a lo largo de meses, lo que hace creer que no ha funcionado.[5][1]

Los otros patrones y en qué se diferencian

El melasma dibuja un patrón marrón o gris pardo en mejillas, frente y labio superior, normalmente simétrico, impulsado por el sol y las hormonas. El vitíligo produce manchas de bordes nítidos sin nada de pigmento, a menudo alrededor de ojos, boca, manos y aberturas del cuerpo, y es una enfermedad inmunitaria más que fúngica o solar.[2][3]

Las marcas que quedan tras granos, eccema, un pelo encarnado o una quemadura se sitúan exactamente donde estuvo el problema anterior y se desvanecen despacio por sí solas. Son la causa más frecuente de tono irregular en pieles más oscuras, y el paso más importante es calmar lo que provocó la inflamación, ya que las marcas nuevas se forman más rápido de lo que se van las viejas.[4]

Un orden sensato para abordarlo

Empiece por dónde está. Manchas repartidas por el tronco y la parte alta de los brazos con calor apuntan al hongo, y un champú antifúngico es una primera prueba razonable y barata. Un patrón simétrico en la cara apunta al melasma y necesita protección solar y un plan en condiciones. Las marcas que siguen a granos antiguos requieren tratar antes la causa.[1][2]

El fotoprotector diario de amplio espectro está por debajo de todas ellas, porque la radiación ultravioleta oscurece el pigmento existente y ensancha el contraste sea cual sea la causa de fondo. Saltárselo es lo que hace parecer ineficaz cualquier otra medida.[6][4]

Cuándo conviene que lo vean

Manchas sin nada de pigmento y con bordes limpios, cualquier cosa que se extienda deprisa, o manchas que piquen, duelan, se engrosen o sangren deben valorarse en lugar de tratarse con un producto de estante. Una mancha oscura nueva de borde irregular que cambia merece atención rápida.[3][2]

También conviene preguntar si una prueba de tratamiento antifúngico no cambia nada tras un mes. Varias de estas afecciones se parecen en fotografía y se distinguen bastante bien en persona, y nombrar la correcta ahorra comprar productos dirigidos al proceso equivocado.[1][4]

Convertir esto en un plan práctico

Elija la guía que mejor coincida con lo que ve. Cada una empieza por qué probar, cuánto esperar y cuándo pedir ayuda.

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